El prisionero llegó a la última habitación. En esta prueba el rey indicó que otra vez los letreros eran o ambos verdaderos o ambos falsos. Aquí están los letreros:
O bien hay un tigre en esta habitación, o bien hay una dama en la otra habitación. (no las dos cosas a la vez)
1 comentario:
Sin duda, la del tigre, que es muchísimo menos peligroso que la dama.
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